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Viernes 06 de Mayo

Domingo Savio
Juan 16, 20-23A
Nadie les quitará la alegría

Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas.

El texto: tejido
¿Cuáles son los dos polos entre los que transcurre el relato?
¿Qué motiva la alegría y qué la tristeza en cada uno de los grupos a los que hace referencia el relato?
¿Cuál es la promesa de Jesús?

La trama vital...
“Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo”
La frecuente alusión a la tristeza y al sufrimiento refleja el ambiente de las comunidades de finales del primer siglo en Asia Menor (actual Turquía), para las cuales Juan escribe su evangelio. Ellas vivían en una situación difícil de persecución y de opresión que era causa de tristeza. Los apóstoles habían enseñado que Jesús volvería pronto, pero la parusía, el retorno glorioso de Jesús, se estaba demorando y la persecución aumentaba. Muchos eran impacientes: “¿Hasta cuándo?” (cf 2Tes 2,1-5; 2Pd 3,8-9). Porque una persona sólo aguanta una situación de sufrimiento y de persecución cuando sabe que el sufrimiento es camino y condición para la perfecta alegría. Es también, quizás, un buen mensaje para alguno de los momentos de nuestra vida: desde la Resurrección de Jesús, lo que es muerte ya no tiene el poder final, la Vida triunfa, porque ya lo ha hecho, sólo falta que este despliegue de Vida Plena se concretice a lo largo de la historia.

La comparación con los dolores del parto
Todos entienden esta comparación, sobre todo las madres. El dolor y la tristeza causadas por la persecución, aunque no ofrezcan un horizonte de mejoría, no son estertores de muerte, sino dolores de parto. Las madres saben de esto por experiencia. El dolor es terrible, pero aguantan, porque saben que el dolor es fuente de vida nueva. Así es el dolor de la persecución de los cristianos, y así puede y debe ser vivido cualquier dolor, siempre que sea a la luz de la experiencia de la muerte y resurrección de Jesús. Una invitación a revisar mis dolores, qué es lo que me preocupa, y si están en esta vivencia de vida que está viniendo.

"Tendrán una alegría que nadie les podrá quitar”
Esta es la certeza que anima a las comunidades cansadas y perseguidas de Asia Menor y las hace cantar de alegría en medio de los dolores. Como dice San Juan de la Cruz: “¡En una noche oscura, con ansias y amores inflamada, oh dichosa ventura, salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada!” La expresión “en ese día” indica la llegada definitiva del Reino que trae consigo su propia claridad. A la luz de Dios no habrá más necesidad de preguntar cosa alguna. La luz de Dios es la respuesta total y plena a todas las preguntas que pueden nacer de dentro del corazón humano. ¿Qué hace que hoy pierda mi alegría? ¿En qué fundamento mi alegría?

... y su hilo donboscano
En el sueño de la pérgola de las rosas, Don Bosco nos relata su propia experiencia de seguimiento de Jesús, advirtiendo dificultades y problemas, que no siempre son advertidos por quienes ven “desde afuera”, como que “todo siempre sale bien”. Es María quien anima a seguir andando.

Enlazándonos al Hilo Primordial
Te invitamos a reforzar tu camino de seguimiento de Jesús, que se expresa en la alegría de la confianza en él, a través del tema “La corriente de la vida”, del P. Eduardo Meana, que podés encontrar en el sitio web www.estoquesoy.org.ar, en el enlace http://estoquesoy.org.ar/cancion.php?codigo=22

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