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Martes 06 de Diciembre

San Nicolás, obispo
Mateo 18, 12-14
Final feliz

¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.

El texto: tejido
¿Somos conscientes de que Dios nos perdona y nos recupera para que volvamos a ser parte de una comunidad?
El año santo de la misericordia que hemos vivido, ¿Me hizo crecer en sentido de pertenencia eclesial? ¿O quizá tomo el perdón de Dios como un regalo que es solo para mí y que me arrincona sin hacer que me integre a los demás?

La trama vital...
El pastor deja las 99 ovejas para buscar a la número 100 que se había perdido y la encuentra. Final feliz. ¿Esto es real? Es una parábola, una imagen que tiene diversas facetas para mostrar. En este pasaje evangélico, el evangelista Mateo la coloca en capítulo 18, en el relato de la vida de la Iglesia cuando habla de la autoridad, de evitar el escándalo, de aquellos que abandonan la vida eclesial, de aquellos que pecamos. Cuando alguien rumbea para otro lado, es ahí donde el corazón de pastor debe movernos a todos a preocuparnos y buscar una respuesta. ¿Cómo se hace esto? Dejando las 99 que están seguras (eso se piensa) y salir a buscar a la otra que supuestamente pensamos que está perdida. Es la actitud de encontrar respuestas y construir juntos la comunidad. Porque también aquella única oveja «perdida» debe entender que la cuestión es comunitaria, es Iglesia. Por eso el final feliz de esta historia es la vida comunitaria.

... y su hilo donboscano
El corazón pastoral del sacerdote Juan Bosco muchas veces dejó a las 99 para ir en búsqueda de la que se perdió. Es que el corazón del buen pastor es un corazón sensible, perceptivo, atento. Un corazón que no pierde de vista a nadie.

Enlazándonos al hilo primordial
Canten al Señor un canto nuevo.
Cante al Señor toda la tierra.
Que todo mi ser proclame la inmensa misericordia del Dios vivo.
Canten al Señor un canto nuevo.

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