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Miércoles 23 de Agosto

Lo que dice
Mt 19, 30-20,16 - Los últimos serán los primeros y los primeros los últimos

Jesús dijo a sus discípulos: Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros. Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de acordar con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Vayan ustedes también a mi viña, y les pagaré lo debido". Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que están aquí todo el día sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado". Él les dijo: "Vayan ustedes también a mi viña". Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros". Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor". Él replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No acordamos un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer con lo mío lo que quiera? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?" Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.

Lo que me dice
"Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor". Desde el punto de vista estratégico y externo pareciera que hay una especie de desequilibrio. Desequilibrio a los ojos humanos. Pero en cuanto al contrato, y lo formal, estaba en lo cierto. Les pagó a todos según había convenido. El Señor quiere ser bueno, y eso es lo que nos cuesta entender. Dios tiene bondad con todos. Con el que se portó bien y con el que se portó mal.
La misericordia de Dios supera nuestro entendimiento. No lo podemos comprender porque nuestros criterios, son nuestros criterios, pero los de Dios son distintos. Y los mejores, los más seguros, son los de Dios y no los nuestros. La misericordia de Dios es más grande que nuestra misericordia. La bondad de Dios es mucho más grande que nuestra bondad. Debemos entender que Dios tiene otros caminos. Pero siempre siendo bueno y justo.

Don Bosco comprendió muy bien que los últimos van a ser los primeros. Él se hizo de los últimos, servidor de todos, entregó su vida por los jóvenes más necesitados.

Lo que le digo
Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo. Amén.

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