Evangelio del domingo

Permanezcan en mí

Jesús emplea un lenguaje rotundo en el texto de Juan 15, 1-8, diciendo "Yo soy la vid y ustedes los sarmientos”, y esta palabra nos marca que si queremos llamarnos realmente discípulos, debemos permanecer unidos al Señor en su Palabra y en sus criterios, tal como propone José Antonio Pagola en el comentario a este texto.

El buen pastor

El "pastor bueno" se preocupa de sus ovejas. Reflexión de José Antonio Pagola al Evangelio de Juan 10, 11-18.

Testigos

A pesar de verlos llenos de miedo y de dudas, Jesús confía en sus discípulos. Presentamos una reflexión de José A. Pagola al Evangelio de Juan 24,35-48, donde nos invita a ser testigos del Resucitado.

De la duda a la fe

El episodio de Tomás que nos trae el Evangelio de Juan 20, 19-31, deja entrever el largo camino que tuvieron que recorrer en el pequeño grupo de discípulos hasta llegar a la fe en Cristo resucitado, similar, tal como lo menciona José Antonio Pagola en su comentario, al indicar que nada puede reemplazar a la experiencia de un contacto personal con el Resucitado.

Misterio de esperanza

"Yo soy el origen y el final de todo. Al que tenga sed, yo le daré gratis del manantial del agua de la vida" Compartimos la reflexión de José Antonio Pagola sobre el Evangelio de la Resurreción de Jesús (Jn 20, 1-9).

El gesto supremo

Jesús contó con la posibilidad de un final violento, no era ingenuo, sabía que se exponía si seguía insistiendo en el proyecto del reino de Dios, tal como narra la Pasión del Señor, y como nos resalta en su comentario José Antonio Pagola al texto de Marcos 14, 1-15, 47.

Atraídos por el crucificado

En el Evangelio de Jn 12, 20-33, Jesús manifiesta su misión para que cuando sea alzado a una cruz y aparezca crucificado sobre el Gólgota, podamos conocer el amor insondable de Dios, darnos cuenta de que Dios es amor y sólo amor para todo ser humano, tal como plantea en su comentario José Antonio Pagola.

Mirar al crucificado

Compartimos la reflexión de José Antonio Pagola sobre le Evangelio de Juan 3, 14-21, donde jesús se manifiesta como el Salvador del mundo. "Yo no he venido a condenar al mundo, sino a que el mundo se salve por mi:"

Un templo nuevo

Las primeras comunidades cristianas veían en Jesús el nuevo templo, entendiendo la narración del Evangelio de Juan 2, 13 - 25, lugar donde habita Dios y donde se construye su proyecto del Reino cuyas puertas están abiertas a todos; pecadores, impuros e, incluso, paganos, tal como plantea en su comentario José Antonio Pagola.

No confundir a nadie con Jesús

Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, los lleva aparte a una montaña donde se transfigura delante de ellos, dice Marcos 9, 2-10, en una escena que nos invita a ver a Jesús como el único hijo de Dios y cuya Palabra es la única que debemos escuchar, tal como plantea en su comentario José Antonio Pagola.

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